jueves, 22 de enero de 2009
compra
quería deshacerme de ombligo pero, después de tantos años, le había empezado a coger cariño. No sexual, porque nunca me han gustado los blastoporos, sino más bien fraternal. Es como un hermano para mí y por eso me duele cuando le pegan una patada. No es que me duela por dolor!!No es como cuando te pellizcan un brazo (o sí) que lo que realmente sientes es una llamada de tu Sistema Nervioso, un mero trámite burocrático. Cuando me pegan una patada en el ombligo es distinto, me da pena, lo paso mal por él, y éso es lo que me hace sentir mal. Como una patata sin piel abandonada por su familia tras el genocidio de las cebollas. Sientes que alguien a quien aprecias muchísimo está sufriendo y, lo peor, por tu propia culpa. Ni que decir tiene de cuando te pegan una patada en los huevos...buf!Eso es mucho más que amor.
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